La evaluación es una apreciación sistemática y objetiva, de un proyecto en curso o de un proyecto terminado. El propósito es valorar la pertinencia, el cumplimiento de los objetivos, la eficiencia en la realización del proyecto, la eficacia, el impacto y la sostenibilidad. La evaluación se construye a partir del monitoreo periódico y puede efectuarse en diferentes momentos del ciclo del proyecto, o incluso años después de completada la acción en el caso de evaluaciones de impacto o sustentabilidad (Ortegón, Pacheco y Prieto et al., 2005).
En un proceso de evaluación de proyectos de carácter social, se utilizan criterios e indicadores para ponderar la eficacia y eficiencia de dicho proyecto. Los criterios nos permitirán la obtención de información, dirigidas hacia aquello que queremos evaluar; los indicadores ayudan a demostrar en qué fase de operación se encuentran y hacia dónde se dirigen, o bien si está avanzando de manera eficaz, y en la dirección adecuada.
En este sentido, las principales funciones de la evaluación son:
- La retroalimentación o mejora de los proyectos
- El aprendizaje de las experiencias para el desarrollo a futuro
- La rendición de cuentas hacia los patrocinadores o donantes de los proyectos, la opinión pública y todos los implicados en los procesos de acción social
En el siguiente video, podremos conocer mas funciones que caracterizan a la Evaluación:
"Criterios básicos de la evaluación"
Una evaluación es útil si:
- Tiene un diseño apropiado al proyecto que se pretende evaluar.
- Tiene un carácter explicativo, estableciendo relaciones de causalidad, sin quedarse en solo descripciones de la realidad.
- Satisface las necesidades de información de todos los implicados, lo que supone una total transparencia en cuanto al acceso a los datos necesarios.
- Tiene un costo que esté en consonancia con el costo del proyecto o la acción evaluada.
- Proporciona resultados a tiempo y oportunamente, de tal manera que sus conclusiones se puedan aplicar dentro de un espacio razonable de tiempo y en el ciclo vital del proyecto
La valoración del avance y la calidad del proyecto en función de los objetivos de un proyecto se fundamenta en cinco criterios básicos.
Pertinencia. está relacionada con la formulación del proyecto, esto es, qué tanto el diseño de la intervención responde a las necesidades de los beneficiarios. Puede evaluarse con relación a la consistencia de diseño de acuerdo con la situación local y las prioridades de desarrollo.
Algunos factores para tomar en cuenta y asegurar la pertinencia de la acción son:
- Identificación y selección de los grupos meta o beneficiarios.
- Participación de las partes interesadas locales en la fase de formulación y en el ciclo del proyecto en general.
- Definición adecuada en la selección de los objetivos y de los servicios que se pretende ofrecer.
- Apreciación de las capacidades locales de adaptación, asimilación y de ejecución.
- Coherencia con otras iniciativas de desarrollo en el mismo país, región o sector.
Eficacia. Se refiere a la medida en la cual el proyecto produce los resultados esperados y por tanto logra el objetivo específico del proyecto, esto es:
- Los factores que influyen en la consecución del objetivo específico.
- La capacidad de gestión.
- La reacción y apropiación de los beneficiarios.
- Los efectos potenciales obtenidos sobre los temas transversales (en diferentes casos podrán ser, por ejemplo, temas de género, medio ambiente, fortalecimiento de capacidades, etc.)
Este análisis se puede hacer a partir de:
- La gestión y administración del presupuesto.
- La oportuna prestación de los servicios según el cronograma establecido.
- El aprovechamiento de los recursos locales e involucramiento y alianzas con otros actores.
- La calidad de los procedimientos y las prácticas en relación con la optimización de los recursos.
El análisis del impacto normalmente se concentra en:
- La medida en la cual se han logrado los objetivos y el aporte del proyecto.
- Los factores externos que han influido sobre el impacto global.
- Los posibles efectos a largo plazo del proyecto y su sostenibilidad.
- Los efectos no planeados del proyecto.
Los análisis de sostenibilidad se enfocan en:
- El sentido de apropiación de los objetivos por parte de las personas involucradas.
- La sostenibilidad institucional, es decir, a la medida en la cual el proyecto respeta e influye en las características de las organizaciones o instituciones locales y en la capacidad de éstas de desempeñar su papel después concluido el proyecto.
- La sostenibilidad financiera, es decir, si los servicios pueden seguir funcionando aún después de que se terminen los fondos externos, y si se genera una capacidad local para sostener los gastos de operaciones. La sostenibilidad sociocultural, es decir, si el proyecto tiene en cuenta el contexto social y cultural, así como la percepción local de las necesidades y si los beneficiarios han aceptado y adoptado los cambios producidos por el proyecto.
- La sostenibilidad técnica, si la tecnología y el conocimiento brindados se concilian con las tradiciones, capacidades, conocimientos y herramientas existentes, y si los beneficiarios pueden mantener la tecnología adquirida sin asistencia externa.
"De los objetivos a los indicadores"
- ¿Qué es un indicador?
Es una característica específica, observable y medible que puede ser usada para mostrar los cambios y progresos que está haciendo un programa hacia el logro de un resultado específico.
Para hablar de los indicadores es pertinente establecerlos en varios puntos para facilitar su comprensión:
Punto I. Indicadores que generan datos
- Generan información útil para mejorar el proceso de toma de decisiones, el proceso de diseño, implementación o evaluación de un programa o proyecto.
- Monitorean el cumplimiento de acuerdos y compromisos.
- Cuantifican los resultados o cambios en una situación en la que se ha intervenido.
- Simplificar. Aunque la realidad en la que se actúa es multidimensional, un indicador solo puede considerar una de sus dimensiones sea la económica, social, ambiental o política.
- Medir. Permite comparar la situación actual de una dimensión de estudio en el tiempo o bien, respecto a patrones establecidos.
- Comunicar. Todo indicador debe transmitir información relevante sobre un tema en particular para la toma de decisiones.
- Precisos. Tienen la capacidad de medir de manera directa, inequívoca y exacta los fenómenos y sus cambios
- Mensurables. Basan su cálculo en datos básicos disponibles, cuya obtención se puede repetir sin dificultad en el futuro.
- Relevantes. Que son realmente útiles y dan respuestas pertinentes a problemas fundamentales de carácter social, económico, ambiental, político y satisface las necesidades de los usuarios.
- Fáciles de Interpretar. Su eventual movimiento en determinada dirección no debe suscitar ambigüedades respecto de la interpretación para las políticas públicas.
- Confiables. Arrojan las mismas conclusiones si la medición se realiza en forma repetida o a partir de diversas fuentes.
- Oportunos. Deben generarse con una frecuencia y puntualidad suficientes para permitir la supervisión de las políticas públicas. La oportunidad se refiere al lapso entre la entrega de resultados y el período de referencia.
- Económicos. La utilidad de los indicadores debe ser satisfactoria en relación con el tiempo y el dinero empleados para construirlos y aplicarlos.
- Accesibles. Se refiere a las condiciones en las que los usuarios pueden obtener datos sobre indicadores sociales.
- Comparables. Los datos presentados en forma aislada en el tiempo o en el espacio no tienen valor indicativo; sin embargo pueden adquirir este valor una vez que se relacionen con otros entre distintas áreas geográficas, grupos socioeconómicos y años.





No hay comentarios:
Publicar un comentario